mira de reojo aquel cuerpo acostado que escribe.
es la tumba más hermosa del mundo.
cosquillas bajo la lengua.
la sensación de estar sentado sobre la culpa.
sol entre cortinas.
el cuerpo se mueve como nadando entre dientes de león.
filamentos de luz entre los ojos.
se congeló aquel desierto que blandía las más hermosas auroras.
no reconoce los dedos que noche tras noche ahogan.
no hay culpa.
quedan regados en la arena los bastardos que poblarían el mundo.
el lenguaje de todos tus días.
sentado en la punta de los espejos.
no es aquel que un día caminó debajo del puente y se rió del sórdido espectáculo de las papilas entrelazadas.
o del día en que una manzana con listón decoraba las pupilas que recorrían los dientes enormes.
no estaba cuando el cristal empañado olvidaba el sudor de unas manos ajenas en movimiento.
y ese día prometió con la boca cerrada y las pestañas mojadas que siempre hablaría tartamudeando.
en aquel bullicio de movimientos bruscos coordinados, se encontraba la llave perdida.
se desprenden suspiros de una uña cortada.
no es aquel cuerpo cuyas misivas alentaban los cotilleos rurales.
de pie junto a lo absurdo.
risas vacías que flotan desde un baño sin puerta.
todo está aquí.
es un gran tubo por el cual oímos las gotas resbalar una y otra vez.
nos moja la cara mientras nacemos y morimos.
el cuerpo calla.
no recuerda desde cuándo.
su lenguaje delata.
estamos condenados a reír.
mecanismos que mueven palancas de pasos apurados.
(2015)
E L R O J O
martes, 3 de noviembre de 2015 Leave a comment
Diatriba # 17
Entras y rompes todo.
La pureza del caos delimita la perfección de los sentidos.
Lo destruyes porque sabes que no está bien.
No puedes sentir algo que corre en dirección contraria a tus
ojos.
Lo agarras con tus manos y rasgas cada partícula, cada
fragmento se une a tu cuerpo, y sudas de alegría.
El abrazo con la nada.
La caída infinita de aquello que nunca posees.
Solo el acto visceral te controla.
Ese punctum se dilata, viaja más allá de tus sentidos, ya no
es parte tuya.
Ahora eres uno con el mundo. Por fin. Por siempre.
Estalla con los miles de átomos que se asoman a tu
alrededor, y por primera vez eres humano.
Porque nunca lo serás mientras no odies lo que amas.
Golpea en la oscuridad. Golpea lo que sientas.
Todo es tuyo, como el agua, como los poros abiertos de tus
venas marchitas.
El odio hace inteligentes a las personas.
Los zapatos se gastaron de tanto correr, pero tus heridas te
dicen anda.
El vacío es luz.
El instante eres tú, es tu cuerpo, son las lágrimas que te
salen por la boca.
De repente estás ahí, listo para todo.
Pero olvidaste como escribir.
El mundo no eres tú. Estás más allá, atrofiado pero consiente.
La otredad nunca te quiso.
Fuego que brilla en las uñas.
Tierra en los ojos.
Magnífico instante.
Quémate aquí mismo.
Hierve en las nubes.
Y vas y lo haces.
Y la moral es mi llavero extraviado.
El equilibrio burgués se sostiene bajo la falda de los días.
Ya no hablas, ya no sueñas.
Solo destruyes.
Pero creas.
Tu lobo te susurra las manos.
Y sigues porque no conoces otro sitio.
No llegaste nunca y no te irás jamás.
(2015)
jueves, 16 de julio de 2015 Leave a comment
Constelación de Lunares
Tenía tan claro todo su cuerpo
que recuerdo incluso que cordón le pertenecía a qué zapato.
A veces recorría su vestido
visualmente. Piernas enfundadas en medias de licra le producían a mis falanges
la sensación de tocar la arena.
Sus rodillas eran como las de todas
las damas; solo que más secretas. El filo de su vestido rosaba la articulación.
Las flores silvestres, estampadas
en la tela de su vestido me traían recuerdos recientes. Siempre de fondo
oscuro, contrastadas con colores pasteles. Ocaso sentado en la hierba, pensando
en mi futuro.
Generalmente acompañaba su
vestido con un listón que dividía su zona imaginaria de su parte real. Su
escote era de 12 años.
Sobre la iluminada piel,
resaltaban las pequeñas manchas que ella me recordaba frecuentemente, pero que
yo nunca notaba: Constelación de lunares.
Cuando sonreía, mostraba esos
dientes grandes, los mismos que acompañan a mi desencajada y post-ortodoncista
sonrisa; a ella por supuesto le quedaban mejor.
Era fingida, o por lo menos me
parecía a mí su sonrisa. Tal vez exagero. Eran de aquellas sonrisas liminales,
que van de la ironía a la alegría en una comisura.
Siempre me pregunté cómo se vería
con el pelo largo. ¿Cómo era antes de conocerla? ¿Qué comía a los 5 años?
Su piel tenía esa blancura de la
gente que se deprime con facilidad. Nunca imaginé aquella epidermis más allá de
su blusa. Supongo que era como el papel crepé.
Lo más atípico de su figura, eran
aquellas invasivas y peculiares expansiones calibre 18. Aquellos grandes
orificios dejaban pasar todo su aroma circundante. Siempre quise poner mi
meñique allí.
Nadar a media profundidad, bajo el
agua que refracta la luz del ocaso naranja, y cuyo movimiento hipnótico se
curva entre chasquidos sordos del exterior. Así era el color de sus ojos.
No entiendo aquella complicidad
malsana de las mujeres con los gatos. En especial las delgadas. Me hablaba
montones de aquel felino siniestro. Creo que combinaba con su tono natural de
pelo, además, con su alma.
La banalidad de su nombre me era
algo cruel. Me imaginaba millones de certificados, legajados en miles de
carpetas, guardados en cientos de cajones solo con ese nombre. Su sincopada
sonoridad no concordaba con aquella figura inmaculada.
Estoy seguro de que su tono era
LA menor. Aquel acorde nostálgico que las seis cuerdas emiten tan bien. Soñaba
con que el susurro de su laringe, entrara por mi oído izquierdo y se quedara
alojado en el espacio que había dejado mi cordal.
(2014)
miércoles, 1 de julio de 2015 Leave a comment
- - - -
Me es difícil entender el concepto de ----
puesto que es de una subjetividad extrema.
Las palabras no son más que limitantes,
y cada definición se quedaría corta.
Si tuviera que escoger, diría que
una sonrisa,
soñar,
resolver un crucigrama,
el viento en la cima de una montaña,
la palabra final de un libro,
una mirada de complicidad mutua,
el sonido de un aplauso con una sola mano,
la última exhalación de un orgasmo,
un susurro,
Explosion in the sky
El ---- son sensaciones,
y esto viene tan ligado a la felicidad
que podríamos decir
que son la misma cosa.
(2013)
lunes, 29 de junio de 2015 Leave a comment
Transcomunicación instrumental desde una licuadora
¿Qué es un fantasma?
Es la figura que no tiene fin.
La suposición de contorno que se adivina al entrecerrar los
ojos de sueño y pánico.
Elemento que va más allá del tiempo. Lo sobrepasa.
Una fractura en la realidad.
¿Pero acaso la realidad no estuvo fracturada desde que tengo
memoria?
Abrazar un fantasma es un acto de circo; una actividad tan
curiosa, que se puede comparar con morderse los codos.
Están dentro y a la vez nos saludan con desdén.
Tal vez si callamos durante el tiempo que demora la sangre
recorrer nuestro cuerpo, podremos oírles.
¿Qué
tal si cada vez que suspiramos, creamos un fantasma?
Los fantasmas están más presentes hoy que nunca.
Viajan a través de pixeles, por medio de cables.
Nos miran por sus pantallas.
Sonríen, nadan, cogen.
Pero el fantasma alfa, sigue en nosotros.
La fractura primigenia liberó la Pangea de ectoplasma que
buscamos conjurar cada vez que sonreímos a solas.
Amamos los fantasmas.
Nos fascinan.
Mi mente está construida sobre un terruño afable, una vereda fantasma
llamada felicidad.
Viajo de vez en cuando cada 28 segundos.
He amado a muchos fantasmas pero es una actividad agobiante,
pues tengo que ir con ellos a todas partes, y lo peor de todo es que se
alimentan de mis lágrimas.
En los sueños más grotescos se aparecen para atravesarte las
manos.
¿Y si los fantasmas son aquel sonido del árbol que cayó en
el bosque y que nadie escuchó?
¿Y si lo fantasmal es aquello que no podemos ver, pero que
de alguna manera sentimos?
Todos son fantasmas: la televisión, las auroras boreales,
dios, la radio, la paz, los colores.
Sentado sobre el pasto anoche, pensé que yo era un fantasma.
Sin tiempo ni espacio, una fractura de la realidad, el resultado de un suspiro.
Pensé tan intensamente todo aquello, que decidí invocarme en
medio de la poca luz en la que me encontraba.
Rituales ancestrales recorrieron mi mente.
Pero al final usé lo más simple del mundo: me miré en el
reflejo de los ojos de una mujer.
Pude ver mi figura devolverse a mi mirada.
Sólo que, en aquella escasa luz, no estuve seguro si aquello
era una mujer o sólo un árbol que cayó en el bosque y que nadie escuchó.
martes, 2 de junio de 2015 Leave a comment
Diatriba #1
Pensar en las cosas fundamentales de la vida, sentado en el baño, es la cosa más dulce que se puede hacer. Hace tiempo que cerré la puerta y no quise que entrara nadie. ¿Pero porqué se pudo colar?
¿Por dónde se metió?
Odio sentir esta mierda. Pensamientos dulces bañados de un vapor azul. Puras pendejadas. Aunque es una mierda necesaria.
«La única intimidad que tiene últimamente son cinco minutos frente a una pantalla». Y eso lo entristeció (…)
A veces piensa en recorrerla. Y eso lo perturbó.
¿Por dónde se metió?
Odio sentir esta mierda. Pensamientos dulces bañados de un vapor azul. Puras pendejadas. Aunque es una mierda necesaria.
«La única intimidad que tiene últimamente son cinco minutos frente a una pantalla». Y eso lo entristeció (…)
A veces piensa en recorrerla. Y eso lo perturbó.
Así son los soñadores; incultos del mundo que los rodea, y protegidos con máscaras enormes que tapan sus pies.
Es irónico que sólo escriba cuando me infrinja una fémina. Pero parece que esa es mi gasolina: el dolor.
Ahora mismo, sentado en el baño, pensando cosas fundamentales digo:
¡Los odios a todos!
Es irónico que sólo escriba cuando me infrinja una fémina. Pero parece que esa es mi gasolina: el dolor.
Ahora mismo, sentado en el baño, pensando cosas fundamentales digo:
¡Los odios a todos!
(2011)
miércoles, 13 de mayo de 2015 Leave a comment
Con la tecnología de Blogger.
Datos personales
- Javier Alemán
- (…) además de estas características, el sujeto presenta débiles síntomas de desorden en sus procesos mentales. Tiene escasa capacidad de ordenar su pensamiento, no parece en condiciones de organizarlo o sintetizarlo (...)









