Lo hice de nuevo con una puta. Fue triste y sudoroso.
Sin pasión pero con movimiento.
Es irónico, pero lo hice por ella; esta desesperanza sólo
podía ser acallada con el intercambio de fluidos. Mi libido se quedó en los
bolsillos de un proxeneta.
La hipocresía me empujó a sentir contacto humano.
Tiré mis ganas de amar en las sábanas de aquel cuarto sin
ventanas.
Odio el sexo, es complicado y agobiante. Tan equiparable
como el amor hacia ella.
¿Qué estaría pensando mi puta mientras la follaba?
Yo pensé en ti, y no pude eyacular.
(2012)

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